Fiscalidad y movimientos antiseñoriales

 

                        Por los datos que se disponen, no se sabe con precisión cuando fue fundado exactamente El Provencio. Se sabe que en 1272 las tierras pertenecientes al actual castillo de Santiago de la Torre y El Provencio eran tierras pertenecientes al término o concejo de Alcaraz en Albacete. Será en 1318 cuando El Provencio se incorpora a la jurisdicción de Alarcón. Sin embargo, en los pleitos que van a tener los pobladores de El Provencio sobre todo en el siglo XVI apelarán a los privilegios otorgados a Alcaraz considerándose no como tierra de Alarcón sino de Alcaraz y beneficiarse así de algunos privilegios que la jurisdicción de Alcaraz les otorgaba sobre la de Alarcón

                      El 23 de marzo de 1319 D. Juan Manuel otorga unos privilegios a El Provencio : "...otorgo a todos  los que vinieren morar al provencio de fuera de la mi tierra que yo no les demande pecho ni pedido ni otro tributo ninguno por sienpre jamas salvo ende que me den el diezmo ansi de pan y del vino e de las otras cosas que en el dicho logar se cogieren como de los sus ganados que nasçieren en cada año en el dicho logar; e por les fazer mas merced tengo por bien que puedan labrar por pan en los heredamientos e terminos de santiago e de san clemente e de las pedroñeras e de las mesas en los lugares que sean liego que no sean de señores señalados. otrosi tengo por bien e mando que los sus ganados que pascan las yervas e beban las aguas en termino de alarcon ansi como los ganados de aquellos que moran en el dicho termino. otrosy tengo por bien que no ayan  alcayde  ninguno en el dicho lagar synon un honbre bueno su vezino que pondre yo e que recabde mis derechos..." otrosy los pleytos que acaesçieren entrellos tengo por bien que los libren por el fuero de las leyes e que sean las alçadas para ante mi e non para ante otro ninguno.. . " (archgranada ,cab. 512, leg. 2431, nº1).

                       Se sabe que, al igual que en otras poblaciones, en El Provencio se asentaron mudéjares, es decir, gentes de religión musulmana que convivía con los cristianos y estos mudéjares procedían de tierras levantinas, aunque eran poblaciones muy pequeñas comparadas con las poblaciones cristianas que habían repoblado el pueblo.

                       Se puede ver por la carta puebla otorgada por D. Juan Manuel que  en 1319  El Provencio ya había sido fundado y a sus pobladores se les permite  un mínimo nivel de autogobierno. Les concede la exención de todo tipo de tributos a perpetuidad  y les faculta para aprovechar los beneficios de las comunidades de pastos y aguas existentes en el término de Alarcón, que es el término al que pertenecía hasta entonces. Les asigna un término para aprovechamiento comunal. Sin embargo, por contra, como único tributo deben pagar el diezmo de las cosechas y ganados.  Se reserva también la administración de la justicia y la moneda forera como símbolo de su poder jurisdiccional sobre los pobladores.

                      Esta será la tónica fiscal y judicial por la que se regirán los pobladores de El Provencio en sus relaciones con los señores. Pero esta relación no siempre se mantuvo constante,  ya que las periódicas caídas de la producción y la caída demográfica hacía que no siempre los pobladores pudieran pagar la tasa estipulada. Así, por ejemplo,  el señor de El Provencio percibía de 1512-1518 entre un noveno a un décimo de la producción. Hacia 1565 se había reducido a una quinceava parte y en 1750 se había reducido aún mas perdurando así  a principios del XIX.

                      Los problemas económicos y demográficos, pues, provocaron que El Provencio mantuviera constantes litigios con los señores, principalmente sobre los impuestos que se les cobraba.

                       Un hecho de gran trascendencia ocurrido en 1520 y concretamente en el mes de Agosto fue el inicio de un movimiento antiseñorial y desobediencia al señor de la villa, que por entonces era Don Alonso Sánchez de Calatayud y Guzmán, para escapar de la opresión a la que los tenía sometidos.

Decidieron retirar la obediencia al señor y ponerse bajo el amparo de la corona real, denunciando y acusando los desafueros, desmanes y abusos a los que eran sometidos por parte del señor. Estos abusos denunciados por los vecinos básicamente consistían en someter a trabajos forzados a quien se oponía a los caprichoss arbitrarios deDon Alonso, así como a la aplicacioón caprichosa de la justicia con penas y castigos, el no pagar lo debido o no  pagar nada los trabajos para él realizados, embargar dinero y bienes de distinta naturaleza de manera arbitraria, encarcelar, azotar o amenazar de muerte a quien se oponía a sus arbitrariedades o la prohibición de poder emigrar a San Clemente u otras localidades con menos presión fiscal.

La Junta de Tordesillas aceptó las exigencias de los vecinos de El provencio y declararon en rebeldía a Don Alonso, que se negó a aceptar la sentencia. Sin embargo esta emancipación no llegóa a consumarse plenamente, pues la sucesión del señorío se continuó con el hijo y heredero de Don Alonso, Don Luis de Calatayud.

                      Para impedir que se produjeran reclamaciones judiciales  contra los señores, los alcaldes, en función de sus características y circunstancias personales, emplearon diversos medios para intentar descubrir las intenciones de los contestatarios.

                      De acuerdo con la legislación de la época, cuando los pobladores tenían que discutir temas relacionados con las relaciones con los señores, los delegados encargados de velar por los intereses de los señores no podían asistir a esas reuniones que se celebraban en el ayuntamiento.  Sin embargo, como es lógico, tanto los señores como sus delegados sentían curiosidad por saber lo que se trataba en ellas y quienes mejor conocían esas deliberaciones eran los escribanos, que eran nombrados por el señor, por lo que el secreto de las deliberaciones difícilmente se podía mantener, pues cuando había grandes diferencias entre el señor y los vasallos, el escribano se veía sometido a una tremenda presión, como es lógico suponer, por una parte con el señor, y por otra con los habitantes del pueblo.

                      Así sucedió que en junio de 1577, reunidos los representantes de los vecinos de El Provencio para tratar numerosos pleitos con su señor, siguiendo la costumbre y la ley, requirieron al alcalde mayor para que abandonase la sala. Este así lo hizo, pero terminado el cabildo, mandó al escribano que le diese cuenta de lo tratado y, como no le obedeció, lo metió en prisión.

                      Finalmente y para exponer un caso relativo a la administración de justicia, teniendo en cuenta que, como es lógico pensar, en todos los tiempos y lugares se han cometido delitos y El Provencio no iba a ser menos, se sabe que en 1378 existían problemas de algunos delitos que la justicia del marqués tuvo que aplicar, como es la multa impuesta a los vecinos de El Provencio < ……  e porque unos moços del dicho lugar quebrantaron una puerta a una muger e le quisieron fazer fuerça, e porque un omme el dicho lugar sallio al camino a otro que le deuia dineros....

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Las fuentes para los datos expuestos han sido:

Jerónimo López-Salazar Pérez.- Poder y conflicto en las comunidades rurales de señorío de Castilla la Nueva. Los gobernadores y alcaldes mayores)

José Damián González Arce.-La fiscalidad agraria en el señorío de Villena en la Baja Edad Media.  (Departamento de Economía Aplicada, Área de Historia Económica, Facultad de Economía y Empresa, Universidad de Murcia)

Salustiano de Dios, Javier  Infante, Ricardo Robledo, Eugenia Torijano (Coords. IV encuentro interdisciplinar. Salamanca, 25-28 de mayo de 2004)

El Señorio de Villena en el siglo XIV: Aurelio Pretil Marín y Miguel Rodríguez Llopis.- Instituto de estudios albacetenses "Don Juan Manuel " de la Excma. Diputacion Provincial de Albacete.

Archivo General de Simancas.PTR,LEG 6. DOC.7. Información hecha por la villa del Provencio, 1520